• Óscar Toledo Esteva
  • “PADRE DE LAS MEJORES COMPUTADORAS DEL MUNDO”

    En el codiciado istmo de Tehuantepec, Oax., denominado por Humbolt, como: “el puente de comercio al mundo”; allí desde un paraje, que los zapotecas llamaron, “danni rixeeique” (”cerro loco”, probablemente por los inexplicables fenómenos geológicos que se daban por esos rumbos); este sitio cambiaría de nombre, años después, cuando se abrieron otras rutas ferroviarias; pues en julio de 1908, se inauguraría la línea del ferrocarril panamericano, que inicia en Ixtepec y termina en Suchiate, hoy cd. hidalgo, Chiapas; dentro del estado de Oaxaca, se crearon las estaciones formales y estaciones de banderas en: Juchitán, unión hidalgo, salinas, hacienda san Dionisio, Yolanda, Sidar, las anonas, reforma, chahuites y los corazones, entre otros; al destacar el nombre de la estación bandera de sidar (nombre dado en honor al legendario aviador mexicano, llamado pablo sidar); es porque allí, vio la luz primera, Óscar Toledo Esteva, un 21 de abril de 1946, de padres zapotecas muy humildes, quienes emigraron a dicho lugar, al emplearse como trabajador ferrocarrilero el padre, y sirviéndole de hogar un vagón estacionario, al igual que casi una decena de familias; un sitio muy interesante, con bonanzas naturales como: pequeños arroyos, cerritos y bosques donde habitaban faunas ya casi extintas (jabalíes, venados, etc.); su infancia transcurrió plácidamente en esa estación de sidar, cercano a la hoy Heroica ciudad de Juchitán de Zaragoza, Oax., y a los pueblos pesqueros de los huaves o huaris, como son: contreras, san francisco del mar pueblo viejo y pueblo nuevo, donde se llegaba a pie o en canoas; a los pocos años dejó este pintoresco rumbo para irse a radicar con su bisabuela, en Juchitán, donde realizó sus estudios de educación primaria, de primero a tercer grado en la escuela “Adolfo C. Gurrión” y de cuarto a sexo en el centro escolar “Juchitán”. Y con precoz ingenio, un día sorprendió a sus amigos de infancia con un evento rústico de un cine pequeño, que proyectaba en las paredes, hecho con materiales desechables, luego aprendió a componer aparatos electrodomésticos y radios de manera empírica y otras veces observando este quehacer en algunos talleres.

    Raúl Tortolero (periodista), en la contraportada de un disco que resume las entrevistas a la familia Toledo, editado en el 2010, nos dice, que así como, óscar Toledo Esteva: “decidió una noche dejar atrás su querido pueblo, antes llamado sidar, una estación ferroviaria que dejó de serlo, cercano a Juchitán, de donde es originario, y con los rumores del tranvía, siempre tan olorosos a yerbas, a sudor, y a metálicos alientos. Y viajar largas horas rumbo a la ciudad de México, donde algunos parientes lo recibirían. El muchacho tenía 13 años de edad y había sólo estudiado la primaria. Sabía arreglar radios, y se interesaba sobremanera en la tecnología de punta. Pero ¿qué tenía que ver un niño oaxaqueño con el valle del silicón? Todos esos desarrollos podrían estarle vedados dada su denotada humildad, sus escasos estudios y breve edad, amén de su lejanía con toda universidad abocada a la investigación científica. Pero ya desde aquel entonces algo en la revolucionada cabeza de Óscar Toledo esteva- tal es su nombre - lo hacía ser un tipo de madera fina y distinta. Unos ojos que no sólo reciben lo dado como un decreto, sino profundamente creativos, que toman las cosas y las transforman, unos que estudian juegos inventados por otros, para entonces inventar el suyo propio y jugarlo inmejorablemente…”.

    Este célebre inventor istmeño, escaló los peldaños de la ciencia y la tecnología de manera autodidacta, haciendo realidad lo que el escritor inglés llamado, lord Chesterfield, dijo: “la cultura se alcanza leyendo libros; pero el conocimiento del mundo, sólo se alcanza leyendo a los hombres y estudiando las diversas ediciones que en ellos existen”. así se fue consolidando, Óscar Toledo, en comunión con su familia, integrada por su esposa, Hortencia Gutiérrez y sus hijos: Óscar, Cecilia y Adán, todos aprendieron del padre, a través de una educación informal, de tiempo completo, con muchos desvelos, que en cualquier hora del día o de la noche, cuando les surgía la inspiración o les ocurría una idea innovadora, se ponían a trabajar, en las portentosas invenciones, que con sus ventas podían pagar la renta de dos departamentitos, esta perseverante familia, consideró que la imaginación es el elemento principal del ser humano; primeramente todos se dedicaron de 1959 a 1975, a la reparación de radio y televisión, después al diseño de una memoria para computadora con transistores (1969), luego la innovación de un reloj digital con 6 display (let) ttl , al mismo tiempo que diseñaron un frecuencímetro y periodímetro, ambos con circuito integrado (1970), enseguida usando tecnología propia, en plena crisis económica y sin ningún soporte de tradición científica nacional en el ramo, inventaron la primera microcomputadora de producción doméstica y barata, que llamaron, “otek”; muchos lo catalogaron como un iluso antes de su aparición, después fue considerado pionero e ingeniero autodidacta en equipos computacionales, incursionando en un terreno considerado en otros países, como un “negocio de tiburones”; así surgió su primera generación de computadoras diseñadas con lenguaje ensamblador y video de 64 columnas, interfaces para impresora, teclado y cassette (1970-79), que posteriormente fue evolucionando progresivamente, hasta llegar a la 12ª generación, con un diseño de una computadora económica, con USB, audio digital, ethernet y versión laptop de $ 99 dólares (2005-2008). Por eso en una revista internacional de tecnología especializada de cómputo, lo consideraron como “el padre de las mejores computadoras del mundo”. Ya desde su juventud, le atraía la lectura de obras de ciencia ficción, y se decía: “esto es un desafío, con las máquinas se pueden resolver muchos problemas humanos” y como ama apasionadamente su trabajo inventivo, con una vocación sin lucro, uniendo el humanismo a la tecnología; esto coincide con el principio salomónico, que dice: “escudo es la ciencia, y escudo es el dinero; más la sabiduría excede, porque da vida a sus poseedores” (ec. 7:12).

    A continuación, señalo sus principales inventos: detector de metales, controlador telefónico para grabación automática, traductor de idiomas (inglés, francés, alemán y zapoteco), ionizado para purificar el ambiente, monitor electrocardiógrafo computarizado, procesadores de auto enseñanza, creador de múltiples diseños de hardware, software y firmware. La familia Toledo realizó su trabajo cumbre, que los convierten en líderes de Iberoamérica, por haber hecho el primer navegador, en esta región continental y el tercero a nivel mundial, denominado “biyubi” (en zapoteco significa: busca, investiga o indaga), que descansa en un novedoso sistema operativo llamado “fénix”.

    Óscar Toledo Esteva, es reconocido como:

    . Articulista y elaborador de textos de difusión científica en la revista “inter – veraz”.

    . Conferencista en los siguientes centros educativos: enep, unam, itesm, itssnp, its- zacapoaxtla, esime, ccujs, uvm, itv, cecati, cecap&a, cbtis, itt, itst, conalep, upicssa, tesco, udv, etc.

    . Autor del mayor diccionario del zapoteco istmeño (didxazá), con 17600 definiciones hasta hoy.

    . Nominado para la beca 1998 en humanidades por la fundación rockefeller de la universidad de california.

    . Candidato concursante por el premio príncipe de Asturias 1999.

    . Editor del boletín del departamento de investigación de la familia Toledo y el sitio biyubi.com

    . Galardonado con la medalla Amalia Solórzano (vda. de l. cárdenas), por parte del instituto politécnico nacional, a través del consejo de egresados, el 15 de marzo del 2008, por su amplia trayectoria como inventor en ciencia y tecnología para el desarrollo nacional.

    Sus aficiones principales son: la lectura, el cine y el ajedrez.

    Con los 65 años de fructífera vida de óscar Toledo esteva, lo convierte en el candidato idóneo, para recibir dignamente la medalla que le otorgará la fundación histórico-cultural Juchitán, a.c., con el testimonio del honorable cabildo de esta Heroica cd. De Juchitán de Zaragoza, del estado de Oaxaca, con motivo del cliv aniversario de sus fiestas titulares.

    Esta vida ejemplar de nuestro personaje biografiado, nos confirma que: “crecer en el interior de las ciencias, así como en la ciencia de nuestro interior, nos lleva a trascender en la esencia de nuestro exterior”.

    (David Ruíz Martínez)